Facundo Villegas prepara su regreso al fútbol. El arquero, con pasado reciente en Atlético Adelia María, será nuevo refuerzo de Estudiantes de General Levalle de cara a la temporada 2026, en lo que marcará su primera experiencia fuera de la Liga Regional de Río Cuarto.
A mediados de 2025, Villegas había decidido alejarse momentáneamente de las canchas por un motivo que le cambió la vida: el nacimiento de su hija. Hoy, con energías renovadas y un nuevo desafío por delante, volverá a ocupar los tres palos en una liga diferente, con expectativas altas y la motivación intacta.
En cuanto a cómo surgió la posibilidad de sumarse a Estudiantes, contó: «A mediados de noviembre más o menos el presidente del club se contactó conmigo, me preguntó primero mi situación, si iba a volver a jugar. Cuando le dije que sí, fue claro y me dijo que quería contar sí o sí conmigo, que tenía un proyecto muy lindo para el club el próximo año».
Antes de aceptar la propuesta, buscó referencias en viejo conocido. «Soy amigo de Martín Dopazo, que jugó este año ahí. Lo primero que hice fue contactarme con él y preguntarle cómo era el club y la liga. Martín me dijo que era una liga que estaba en crecimiento, muy competitiva, y eso me motivó para aceptar», explicó.
El pase a Estudiantes significará un paso importante en su carrera. «Es mi primera experiencia fuera de la Liga y fuera de mi club, donde hacía cuatro años que estaba. Va a ser algo nuevo para mí, tenía ganas de salir de la zona de confort y vivir esa experiencia», señaló. Y agregó: «No sé si es un salto de calidad respecto a la Liga Río Cuarto, que es una de las mejores del país por la calidad de jugadores que tiene. Pero sí sé que a esta liga están yendo jugadores de mucha jerarquía, y eso también motiva».
El alejamiento del fútbol estuvo atravesado por un momento personal inolvidable: «Los primeros meses pasaron desapercibidos porque a la semana que dejé de jugar nació mi hija. Es lo más lindo que me pasó en la vida. Estuve muy enfocado en ella, en disfrutarla, y me alejé del fútbol: no miraba, no iba a la cancha, no quería saber nada», relató.
Con el paso del tiempo, la pelota volvió a llamar: «Hace un par de meses empecé a extrañar. Los domingos me levantaba y sentía que me faltaba algo. Ahí me di cuenta de lo importante que era el fútbol para mí. Hoy en día, junto con mi hija, son las dos cosas más importantes que tengo en la vida, y por eso decidí volver», concluyó.

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