Centro Social de Las Higueras venció 1-0 a Centro Cultural Alberdi y selló su regreso a la Primera A de la Liga Regional de Río Cuarto después de dos temporadas. Para Gustavo Arcostanzo, el logro tiene un significado especial: luego de conseguir el ascenso como jugador, ahora volvió a celebrar el mismo objetivo, pero desde el banco de suplentes, en su primera experiencia como director técnico.
Después de la derrota ante Deportivo Río Cuarto, el entrenador había dejado una frase que reflejaba la convicción del equipo: “Vamos a insistir hasta que lo logremos”. Y el objetivo finalmente llegó. El “Azulgrana” coronó una campaña en la que se mantuvo como uno de los grandes protagonistas y encontró en la regularidad y el trabajo colectivo las claves para alcanzar la meta.
“Al finalizar el partido hubo muchas sensaciones, pero la verdad que fueron palabras de agradecimiento hacia la familia, el cuerpo técnico y la conducción del club. No nos conocíamos, nos conocimos este año y, con el transcurso de los partidos, se fue dando todo. Era algo que realmente no nos imaginábamos”, expresó Arcostanzo al recordar los primeros momentos después de conseguir el ascenso.
El entrenador también destacó el valor de un objetivo que, al comienzo de la temporada, parecía más una experiencia de aprendizaje que una posibilidad concreta. “Por ser el primer año, más allá de las ganas que le pusimos, sabíamos que lo jugábamos como una experiencia linda de dirigir. Encontrarnos con el ascenso significa algo increíble. Fue un trabajo grupal, tanto de la comisión como de nosotros, trabajando todos los días con los chicos. Es una alegría enorme por el sacrificio que metimos durante todo el año”, señaló.

Centro Social logró sostenerse como protagonista a lo largo de la temporada y terminó encontrando su recompensa en el triunfo ante Alberdi. Para Arcostanzo, esa regularidad no fue casualidad, sino el resultado de una planificación constante y del compromiso de todo el plantel.
“Durante el año tratamos de trabajar mucho. En todos los entrenamientos íbamos planificando algo nuevo y buscando exigir cada vez más a los chicos. También intentábamos darles apoyo, estar continuamente arriba de ellos, preguntarles si estaban bien y ayudarlos en lo que necesitaran”, explicó el DT, quien consideró que el esfuerzo cotidiano fue uno de los principales fundamentos de la campaña.
En su primera temporada al frente del equipo, también atravesó un proceso de aprendizaje que le permitió crecer en su nueva función. Su paso previo por las divisiones inferiores fue una herramienta importante para afrontar el desafío, aunque reconoció que uno de los aspectos centrales estuvo relacionado con la forma de vincularse con sus futbolistas. “En inferiores aprendí muchísimo. Creo que es fundamental para un técnico arrancar desde abajo. Este año aprendí mucho a ser una persona que pueda llegar y convencer a los jugadores. Ahí estuvo nuestro punto más alto de crecimiento como cuerpo técnico”, sostuvo.
Y dejó una reflexión que resume su manera de entender el fútbol y el liderazgo de un grupo: “Si no le llegas a los jugadores, podes tener los mejores jugadores del mundo, pero si vos no le llegas al jugador, es imposible”.
Con el objetivo cumplido del regreso a la máxima categoría asegurado, Centro Social buscará cerrar una temporada inolvidable en la última fecha quedándose con el título de campeón de la Primera B.
Fotos: Silvina Bustos.

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