Un partido amistoso disputado el miércoles por la noche entre Banda Norte y Rosario Fútbol Club terminó envuelto en polémica tras una jugada que derivó en la expulsión de dos futbolistas.
El episodio ocurrió luego de un tiro de esquina, cuando Franco Arrieta (Rosario FC) y Leonardo Pericas (Banda Norte) saltaron a disputar la pelota. Tras la acción, el árbitro del encuentro decidió expulsar a ambos jugadores, una situación que generó preocupación y versiones contrapuestas sobre lo sucedido.
Luego del partido, la madre de Leonardo Pericas habló en el programa radial Así Son Las Cosas y relató la situación que atravesó su hijo tras la jugada: “Ayer por la tarde (miércoles) jugaban un amistoso Banda Norte y Rosario Fútbol Club y según lo que me contaron desde el club, en una acción de juego le pegaron un codazo y un golpe en el piso. Mi hijo se levantó, lo expulsaron y lo llevaron al vestuario. Se bañó, se descompensó, vomitó y lo trasladaron al Sanatorio Privado”. Además, explicó que el jugador fue sometido a estudios médicos y quedó internado: “Le hicieron una tomografía y quedó internado en terapia. Tuvo algunas convulsiones”.

Por su parte, Carlos Gariboglio, presidente de Rosario FC, quien estuvo presente en la cancha de Banda Norte, brindó su versión de los hechos a este medio y sostuvo que se trató de una acción propia del juego: “Una situación de juego, estaban los dos, ese pibe y otro más, que saltan a cabecear y entre los dos se tiran un codazo y bueno, ahí terminó la situación. Cuando llega el árbitro, lo expulsa a los dos y se van”. También manifestó su sorpresa al enterarse del estado de salud del jugador de Banda Norte horas después del encuentro: “Hoy al mediodía (por ayer) recién recibo el mensaje de un dirigente de Banda Norte, que un chico que cuando saltaron se había golpeado. Que le había pegado, dice, un codazo. Claro, yo me asombré porque yo digo: anoche salieron todos normal, nadie dijo nada”.
En ese sentido, Carlos Gariboglio lamentó las repercusiones que tuvo el episodio y apuntó contra las acusaciones posteriores: “Lo que más me duele es que salgan primero a insultar al jugador. Nosotros siempre invitamos a todo el mundo a que venga al club y vea cómo trabajamos”, expresó. Además, remarcó que la madre del futbolista no estuvo presente en la cancha y pidió responsabilidad al momento de hacer declaraciones: “Que se fijen lo que dicen y lo que hacen, porque esto oscurece al fútbol. No tienen por qué estar exponiendo a un jugador cuando no hubo nada raro, fueron dos golpes y la situación terminó ahí”.
Un amistoso pensado como preparación terminó dejando una situación que trascendió lo deportivo y encendió la alarma en la noche del miércoles a pocos días del arranque de una nueva temporada de la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto.

Más Info
Pardas en Gigena
El reglamento se ajusta y el arbitraje afina detalles
Bazán: «Es un balance muy positivo, fue un torneo muy exigente»