Así como Belgrano de Moldes fue la piedra del zapato del «Aurinegro», San Martín amargó y fue un hueso duro de roer para el «Azulgrana». Porque no solamente fue duro el empate, sino también la manera en la que se llevó a cabo.
Porque el Toro venia siendo categórico en su juego, con dos goles arriba (Agustín Lima y Agus Suarez) y todo venia según lo planeado. Pero del lado del «Patriota» hay alguien que nunca se da por vencido y que retornó al club para ser esa carta salvadora para estas ocasiones: Luis «Coqui» Di Santo.
El 9 se calzó el chaleco, el Gorro Bicornio, el sable y con la de San Martín en el pecho, dejó sin efecto el buen juego «Azulgrana» y en una ráfaga puso el empate con dos goles en el minuto 21 y 23 del segundo tiempo.
Tras esto, Toro no pudo reponerse, y el empate fue confirmado tras el pitido final. Un balde de agua fría para los dirigidos por Salazar, que no encontraron respuestas luego del duro golpe, pero que esperan reponerse en la próxima fecha.
Foto: Agustín Barrionuevo

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