16 de abril de 2026

Tirando Deportes

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Psicología en el Deporte con Valentina Ternengo parte 2

Segunda parte de una gran entrevista.

Teniendo en cuenta lo desarrollado con anterioridad en la primera parte de la entrevista, en ella pudimos reconocer los problemas a los que se enfrenta el jugador/atleta a la hora de desempeñar su actividad en el alto rendimiento. Tanto las presiones, como el miedo al fracaso o al error.

En esta parte de la entrevista, vamos a hablar por medio de la psicóloga de las técnicas que se llevan a cabo desde el área de la Psicociencia para trabajar en manera conjunta con el paciente la fortaleza mental para no caer en desilusiones o frustraciones que perjudiquen su carrera:

«Las técnicas más efectivas y más utilizadas, son las que se aplican desde el mindfulness, que son las técnicas de respiración, meditación y visualización. Como también, la fija de objetivos a corto, mediano y largo plazo. El establecimiento de metas y objetivos deportivos que sean logrables para el jugador, y de a poco ir apostando a más, genera que pueda ir ganando más confianza en sí mismo, y en consecuencia mejorar su rendimiento. Se busca disminuir la ansiedad generada por las presiones externas, ya que el jugador se enfoca en lo que si puede manejar y deja afuera de su mente lo que no está a su alcance, por decirlo de alguna manera. Algunos ejemplos de los factores externos que estresan a un jugador puede ser la hinchada rival, los medios de comunicación, el ser observado y evaluado constantemente por la dirigencia o el cuerpo técnico. Las consecuencias de este trabajo, se observan de manera inmediata, ya que se reduce la ansiedad, el mal estar general, las ideas de fracaso a futuro, y se comienza a construir la autoconfianza.»

Teniendo en cuenta también la importancia de no desviar la atención en los objetivos planteados con el profesional, Ternengo explica también las repercusiones positivas del paciente cuando este lleva un tiempo considerable trabajándolo en terapia: «Con todo el abordaje y las técnicas entrenadas desde lo mental, el jugador aprende a regular sus emociones previo a un partido y dentro de la cancha, entendiendo lo fundamental de mantenerse enfocado para mantener un óptimo rendimiento. Se trata de guiar, y de brindarle todo el conocimiento emocional para que pueda adquirirlo y así incorporarlo en su rutina, desde el entrenamiento, en los movimientos precompetitivos y dentro de la cancha. Aprender a manejar los tiempos, mantenerse enfocado en el presente, en el aquí y ahora, dejando atrás los errores cometidos o las decisiones que no fueron las mejores, alivia al atleta y lo libera de la presión interna.»

Por otro lado, habló acerca de la responsabilidad de los agentes directos en el Fútbol, como los clubes, dirigencias, Ligas, Etc, para tomar el compromiso de ayudar a los deportistas con importantes herramientas : «La prevención con las categorías inferiores, trabajos grupales entre compañeros, realizar actividades de cooperación, y construcción de equipo, orientadas a trabajar las bases del buen trato y valores que se quieran impartir desde la disciplina. En este caso, el futbol debe desarmar muchos prejuicios, y preconceptos que vienen heredados de otros tiempos, para poder mejorar los lazos entre niños, niñas y adolescentes. Considero que los niños son y deben ser los principales divulgadores de las nuevas formas de vincularnos, ya que los adultos aprendemos mucho de ellos. Posterior, trabajar de manera intensa con las familias que forman parte de la comunidad deportiva, brindando información concreta sobre los daños y consecuencias emocionales que genera el hecho de que sus hijos vean a sus padres del otro lado del alambrado repitiendo insultos, agrediendo a los árbitros y en muchas ocasiones alentando a que su propio hijo o hija le vaya a fuerte a otro jugador para poder quitarle la pelota. Tristemente, en esa acción lo único que se fomenta es desvirtuar la esencia del deporte, es decir promover el fairplay y el juego limpio. Y solo se da un mensaje muy claro, de una figura tan importante como es padre, madre, tutor, o familiar, que avala dicha acción. Los niños siempre van a realizar acciones que sean avaladas por sus referentes familiares, ya que son la figura de afecto a la cual creen que le deben rendir cuentas para seguir siendo amados y reconocidos.«