11 de mayo de 2026

Tirando Deportes

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Nuevo año, mismos problemas

La nueva temporada heredó las mismas problemáticas que sucedieron en 2023.

En cinco fechas transcurridas tuvimos ya dos conflictos grandes en cuanto a violencia. Primero Atlético San Basilio y Alberdi en un cruce verbal después del partido entre hinchas (Afortunadamente sin heridos), y luego, en la pasada fecha, lo que se difundió en las pasadas horas en Deheza cuando Tóffolo (caído en el piso evidenciando algún dolor en una de sus piernas) recibe una patada sin advertirlo por parte de un jugador de Banda Norte.

Pero antes de desarrollar lo sucedido, queremos decir algo: «NO PODEMOS PERMITIR UN NUEVO AÑO CON ESTA PROBLEMATICA». Desde nuestro medio queremos llamar a que todos los actores e instituciones sociales que están involucrados en el día a día del futbol regional como por ejemplo, clubes, presidentes de los mismos, representantes de la Liga, entre otros, tomen cartas en el asunto de manera prioritaria.

Porque no se trata de simplemente proponer ideas, sino más bien, de implementar medidas estrictas que perjudiquen directamente a los provocadores de este tipo de situaciones. Un Tribunal con sanciones disciplinarias severas a jugadores que generen este tipo de reacciones, inhabilitaciones largas para hinchas que provoquen disturbios fuera y (¿por que no?) dentro la cancha, podrían ser una de las muchas soluciones para frenar este flagelo que daña y mucho al fútbol.

Las ideas, las propuestas son muchas, pero la necesidad de una medida rápida demanda lo mencionado: una Reunión de carácter urgente para sentar bases y condiciones de lo que sucederá de ahora en más para los responsables de esta problemática que el año pasado trajo muchos dolores de cabeza a los clubes y a la misma Liga Regional de Río Cuarto.

¿Qué fue exactamente lo que pasó en Deheza? Tras una jugada, Tóffolo quedó tendido en el piso mostrando una molestia o dolor en su cuerpo, lo que hizo que no pudiera levantarse rápido para continuar con el juego. Mientras tanto, una ola de camisetas verdes se abalanzaban sobre Lupano, el arbitro del partido, haciendo un acalorado reclamo.

Entre estas dos situaciones que pasaban en paralelo en el mismo tiempo, Gaspar Machado, el jugador n° 7 del «Verde» se acercó al jugador «Aurinegro» propinándole una dura patada a la costilla del mismo, lo que desencadenó un bochorno posterior en la que se ven trompadas de ambos equipos y un tumulto generalizado.

¿Qué mensaje le quedarán a los niños que quizás pueden tener su primera vez en el estadio viendo este escenario? ¿Por qué algo tan lindo como el futbol tiene que mancharse de esta forma?

Estamos a tiempo de evitar una temporada manchada por el escandalo, y que el ambiente en las canchas no sea esto, sino mas bien, el lugar donde la familia pueda compartir un feliz y tranquilo domingo.