El festejo quedó completo cuando un avión argentino comenzó a deslizar sus neumáticos sobre la pista del aeropuerto y tras los controles y ubicación correspondientes, las puertas se abrieron para que salga el primer campeón del mundo con la tan ansiada y preciada Copa Dorada.
Messi acompañado por Tapia y Scaloni en primera fila, se hicieron presentes en Argentina y comenzaron a festejar junto a la gente el campeonato logrado en Qatar.


La caricia a un pueblo argentino que tuvo que sufrir tres finales seguidas en las que el dolor y la tristeza fueron protagonistas y que, tras el mal trago, pudieron limpiar sus cicatrices con una Copa América primero y luego un Mundial en el que vencieron nada más y nada menos que a la Francia de Mbappé.

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