En el barrio Santa Rosa, donde las veredas guardan charlas eternas y las tardes se tiñen de rojo y blanco, se encuentra el estadio de Sportivo Municipal de Río Cuarto, un escenario que no necesita demostrar para imponer respeto. En ese rincón de la ciudad, el «Comunal» encontró su casa y empezó a escribir su historia. Un terreno que fue creciendo con el esfuerzo de dirigentes, jugadores e hinchas, y que hoy respira fútbol cada fin de semana.
Fundado el 25 de julio de 1941, el club dio sus primeros pasos en la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto y desde entonces el estadio se convirtió en testigo privilegiado de ascensos, descensos, clásicos y abrazos interminables. En 2019, fue cuando la comisión directiva encabezada por Diego Petrelli decidió que el estadio llevara el nombre de Julio «Turco» Jaule quien dirigió el club en el período de 1989-1994.

La capacidad ronda las dos mil personas, aunque supo ser mayor. En 1994, cuando la Municipalidad se apropió de la calle Las Heras, el espacio se redujo y con él el aforo. Sin embargo, el estadio nunca perdió su esencia, y conservó la cercanía del público con el campo de juego.
Para afrontar el regreso y la competencia en la Primera División, el club encaró mejoras estructurales. Se renovó completamente el piso de la cancha principal y también el de la auxiliar, con movimiento de suelo y nuevo sembrado. Se instalaron luces para las noches de fútbol, se reacondicionaron vestuarios, se optimizó el sistema de riego, se colocaron paños de alambre en el sector visitante y se pintaron distintos sectores que hoy lucen revitalizados.


Y el camino sigue. Ya está en marcha la construcción de sanitarios para ambas parcialidades en el sector visitante. Mientras que en carpeta aparecen mejoras en la cancha auxiliar, espacios para pádel, renovación de aberturas y una lista de proyectos que hablan de compromiso y seguir creciendo.
Pero si hay algo que verdaderamente define al estadio Julio Jaule son sus tardes históricas. Porque en el barrio Santa Rosa los ascensos se recuerdan. El 20 de agosto de 1995 quedó grabado para siempre cuando Municipal venció 1-0 a Unión de Olaeta y selló el regreso a la Primera A ante su gente. El 29 de octubre de 2006 volvió a desatarse la fiesta tras superar a Centro Social de Las Higueras, en otra jornada inolvidable. Y el 9 de noviembre de 2014, bajo la lluvia, el empate 1-1 frente a San Cayetano alcanzó para confirmar un ascenso directo después de una gran campaña, adueñándose de la zona Centro en el Apertura y quedándose con el Clausura.
Más cerca en el tiempo, la temporada 2025 tuvo un condimento especial: cuatro clásicos disputados, tres victorias para la «M» y el broche de oro con el retorno a la máxima categoría local.

Para la gente de Sportivo Municipal y del barrio, el estadio es mucho más que un campo de juego. Por allí pasaron dirigentes como Antonio Gómez y Miguel Rojo, además de entrenadores, jugadores y vecinos que hicieron del club lo que es hoy. Cada ascenso, cada clásico y cada mejora reciente en el predio representan capítulos de una historia que se construye con sacrificio colectivo. «Este estadio concentra nuestra historia y el esfuerzo de mucha gente que hizo grande al club», resume el presidente Jonatan Tissera. Y en esa frase se sintetiza todo: el Julio «Turco» Jaule no es solo césped y tribuna, es la identidad del barrio, «Simplemente Club Sportivo Municipal» cierra Tissera.
Fotos: Gentileza Jonatan Tissera.

Más Info
Servetti: «Somos un equipo joven y si ajustamos algunas cosas podemos hacer un mejor papel»
Cornejo: «Buscamos sacar un buen colchón de puntos para lo que viene»
Se pone al día la fecha 9 con choques que prometen