10 de septiembre de 2026

Tirando Deportes

Todas las disciplinas en un solo lugar

El sueño de que nadie se quede sin jugar

Hay Historias que se construyen lejos de las luces, con esfuerzo, compromiso y muchas ganas de ayudar. La de Racing Club de Río Cuarto es una de ellas. Con los profes a cargo Jonathan Ortiz y Miriam Echeverría.

Hace casi cuatro años, un grupo de personas decidió poner en marcha una escuelita de fútbol social con un objetivo tan sencillo como importante: que ningún chico o chica se quede sin la posibilidad de jugar por no poder pagar una cuota. Ese sueño se mantiene intacto hasta hoy.

Racing Club de Río Cuarto funciona a partir de donaciones y del esfuerzo de quienes forman parte del proyecto. No se cobra cuota y todo lo necesario para que los entrenamientos puedan llevarse adelante aparece gracias al compromiso de los profesores, las familias y de aquellas personas que colaboran desinteresadamente. Pelotas, camisetas, conos, meriendas y cada elemento que forma parte de la actividad.

Cuando comenzaron, eran alrededor de 60 chicos y chicas. Había lugar para todas las edades: desde niños de salita de jardín hasta adolescentes, mujeres y hombres que también encontraban en ese espacio una oportunidad para jugar. Casi cuatro años después, el crecimiento es enorme. Son siete categorías formadas y alrededor de 150 chicos y chicas que entrenan todas las semanas.

Porque el objetivo no es solamente formar futbolistas. Es generar un lugar de encuentro. Un espacio donde los chicos puedan hacer deporte, relacionarse, compartir con sus compañeros, aprender a trabajar en equipo y, sobre todo, sentirse parte de algo.

En tiempos donde muchas veces el deporte aparece asociado exclusivamente a la competencia y a los resultados, proyectos como este recuerdan que también puede ser una herramienta de inclusión, contención y acompañamiento.

Una familia que creció de 60 a 150 chicos y chicas, que sumó categorías y que, fundamentalmente, logró construir una comunidad alrededor de una pelota. Una familia que abriga, que contiene y que enseña valores. Que demuestra que, cuando hay compromiso y solidaridad, ni siquiera el frío puede detener las ganas de estar juntos.

Fotos: Gentileza Racing Club de Río Cuarto.