Después de mucho tiempo alejado de la dirección técnica, José Sebastián «Cacho» Echeverría regresó al ruedo junto a Eduardo «Tero» Giuliano para asumir el mando del seleccionado de la Liga Regional de Río Cuarto en la primera edición de la Copa País 2025. El miércoles por la noche se cerró una aventura tan exigente como inolvidable para esta dupla técnica como también para los jugadores.
El recorrido dejó mucho más que resultados deportivos. En cada llave, el plantel mostró compromiso, adaptación y compañerismo, incluso frente a las adversidades de último momento por bajas o lesiones: «No fue fácil, pero la juventud se adaptó rápidamente. Los chicos que estaban de relevo reemplazaron a los que no estaban, y eso es una satisfacción muy grande que a uno le queda», expresó.

Como toda experiencia nueva aparecen vivencias que van a quedar en el recuerdo de todos aquellos que participaron: «Las sensaciones han sido hermosas porque después de tanto tiempo de estar alejado en la dirección técnica uno pensaba que esto iba a ser una cosa pasajera de algunas fechas y fueron nada más y nada menos que 14 partidos. Hoy todavía me invade la tristeza porque esto se cortó, y es como la vida: hasta donde uno llega, y hasta acá hemos llegado. La hemos pasado muy bien, agradecido infinitamente a los muchachos, dirigentes de la liga y a la familia que nos acompañó a todos lados».
Más allá de los resultados, que incluyeron la consagración provincial y de la Región Centro, Echeverría rescata varios aspectos humanos: «La experiencia, a esta altura de la vida, ha sido increíble. Hemos pasado momentos fantásticos. Anoche terminamos entre lágrimas».
La Copa País, sin darnos cuenta, se transformó en una oportunidad para volver a creer en el trabajo en equipo y en la conexión entre generaciones. «He escuchado que la juventud ha cambiado mucho, que la gente de antes no podría dirigir ahora. Esto nos ha mostrado que no es así. Hemos logrado llegarle a los jugadores», aseguró el DT, quien valoró la confianza y la predisposición de los futbolistas. «Uno siempre pensó que el día que no le llegue al jugador me quedo en mi casa. Acá lo hemos logrado con Giuliano y Germán Rodríguez, los chicos nos entendieron y comprendieron. Creo que le dejamos un paso lindo para lo que le quede de su vida deportiva en el fútbol porque hay muchísima juventud», expresó.

«Para lo que nos queda de vida, esto va a ser inolvidable, tanto para nosotros como para los muchachos», concluyó el DT, que se despide con el orgullo de haber vuelto a sentir la emoción de estar al frente, junto a Giuliano, de un grupo que hizo historia y que quedará en el recuerdo de la Liga Regional de Río Cuarto.
Foto: Flor Zufiaurre.

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