16 de abril de 2026

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«Coliseo Azulgrana» el escenario de las batallas de Toro Club

Otra historia contada.

En Coronel Moldes hay un lugar que no necesita tener un nombre oficial para que toda persona que habita en esa localidad o llegue de visita, lo reconozca. Basta decir «el Coliseo Azulgrana» y ya se sabe de qué se habla. Fue Jorge Curletti quien empezó a llamarlo así, se puede pensar en comparación a la arena romana donde se libraban batallas. Y el nombre quedó instalado en la identidad popular.

El estadio se creó en 1964. Su inauguración no fue oficial, pero sí a lo grande: con un amistoso ante Botafogo de Brasil. Años después, pisó ese césped nada menos que Rosario Central, con Mario Alberto Kempes y otras figuras en cancha. «El Coliseo» está ubicado dentro del predio principal del Toro Club, acompañado por canchas auxiliares y diversas instalaciones que con el tiempo fueron creciendo.

La tribuna principal también nació en aquel 1964: 600 plateas con butacas, más una platea alta para unas 2000 personas. Con la llegada del Torneo Argentino B, el club, en su momento la Alianza de Coronel Moldes, recibió una exigencia formal, que fue la de construir una tribuna visitante. Se hizo, y desde entonces el estadio adoptó una nueva fachada. A lo largo de los años vivió grandes encuentros, pero uno quedó grabado por la cantidad de público: contra Camioneros, cuya delegación viajó con alrededor de 700 personas.

En 2010, el Coliseo fue sede de una final. La Alianza de Moldes disputó la Final Anual ante Atlético San Basilio. La ida, jugada en «El Coqueto», terminó 0 a 0, por lo que todo se definió en el templo azulgrana. Allí, el «azul» se impuso 2 a 1 y se consagró campeón. Alianza había llegado tras ganar el Apertura bajo la conducción de Walter Abbona, el mismo DT que quince años después en 2025, vuelve a ser protagonista y hoy dirige a Toro Club, tras eliminar a Ateneo Vecinos de General Cabrera.

El 26 de abril de 2015, la Alianza estuvo a minutos de escribir una de las páginas más grandes del fútbol cordobés y nacional. En los 32avos de la Copa Argentina, en el Mario Kempes y ante Independiente de Avellaneda, Juan Miguel Reynoso abrió el marcador a los pocos minutos. Pero cuando restaban apenas cuatro, apareció Christian Ortiz para igualarlo y llevarlo a penales. El Rojo evitó el batacazo y se quedó con la llave. Néstor «Chiqui» Billalva era el entrenador de aquel equipo que quedó grabado en la memoria del interior.

El “azulgrana” cuenta con 6 títulos ligueros propios: 1987, 1990, 1991, doble consagración en 1997 y el último en 2001. Si se suman los obtenidos durante las fusiones y la Alianza, el total asciende a 14 coronaciones.

En la actualidad, el Toro de Abbona es protagonista nuevamente. En la Zona Sur del Clausura pelea por un lugar en semifinales. Además, tuvo una participación destacada en la primera edición de la Copa Córdoba, donde llegó hasta cuartos de final y jugó otro partido histórico ante Belgrano en el Gigante de Alberdi al caer por 4 a 2.

Para la gente de Toro, este lugar es un espacio que se mantiene vivo porque hay manos que lo sostienen a diario: «Lo llevamos en la sangre. Es laburar todos los días por las inferiores, por la mayor, por el estadio, por mantener las instalaciones de manera adecuada», lo definen desde adentro. Eso tiene nombre y peso propio: pertenencia.

Fotos: Toro Club- Doble A.