La historia, a veces, encuentra la forma de cerrarse donde todo empezó. Y en Atlético San Basilio, esa idea tomó forma la semana pasada con un regreso que moviliza recuerdos y sentido de pertenencia y es el caso de Nicolás Berardo. El «azul» sacudió el mercado de pases con la llegada de un jugador que no solo suma experiencia, sino también historia. Porque no es un refuerzo más sino que es un hijo de la casa que vuelve después de recorrer un largo camino.
Con apenas 13 años dejó San Basilio para perseguir un sueño que parecía enorme. Ese camino lo llevó a Argentinos Juniors, donde realizó las divisiones inferiores y logró dar el salto a la Primera División. A partir de ahí, su carrera continuó del otro lado de la cordillera, en el fútbol chileno, donde construyó gran parte de su recorrido profesional.

«Volver a San Basilio, al Atlético San Basilio, después de tantos años sin estar en contacto por ahí con el club es muy especial, porque tengo recuerdos muy lindos de mi infancia, recuerdos muy lindos de amistades, de valores, de conductas que he adquirido y que he manifestado a lo largo de mi carrera», expresó Berardo. Y fue aún más allá con ese sentimiento: «Reencontrarme con estos colores, con la gente, con este escudo, con la institución que tanto quiero. Es demasiado especial».
El llamado llegó casi sin aviso, pero tocó una fibra profunda:«La vuelta al club y el llamado que me han hecho hizo que me movilizara un montón de cosas que no sabía que tenía», contó. Y agregó algo más que explica por sí sola su decisión: «Solo el imaginarme que podía volver a ponerme la camiseta del club hizo que la decisión no fuese difícil». Sin embargo, también hubo un análisis desde lo profesional para su vuelta: «El compromiso que asumí es a fondo, es cien por ciento profesional y eso sí lo medité, pero el sentimiento estaba ahí latente y se dio a último momento todo».


En el país vecino de Chile defendió camisetas importantes como Unión Española, Coquimbo Unido, Palestino, Magallanes y Deportes Antofagasta.
Con el paso del tiempo, construyó una carrera fuera del país, y al mirar hacia atrás lo hace con satisfacción: «El balance que hago es totalmente positivo. Pude hacer mucho más de lo que aquel niño de 13 años que se fue del club soñaba y pensaba. Mucho más en todo orden de cosas, en amistades, en valores, en vínculos, en campeonatos jugados, en partidos jugados profesionalmente». Esa mirada también tiene un costado emocional: «Yo me fui con una ilusión y sueños, y volví con un montón de cosas de más y satisfecho totalmente».

Hoy, el regreso se lo puede enmarcar dentro del contexto de cerrar una etapa, la de jugador: «Después de tantos años fuera, sí es una forma de cerrar mi carrera, porque siento que es el lugar adecuado, siento que es la gente adecuada, los colores que quiero y la institución que quiero. Sería un lindo lugar para dar fin a una carrera que me dio mucho más de lo que pensaba», sostuvo.
Fotos: Gentileza Atlético San Basilio.

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