Este jueves no será una noche más para Ateneo Vecinos. Desde las 21:30, el “Tricolor” visitará a Toro Club de Coronel Moldes por el partido de ida del duelo regional que definirá al representante de la Liga Regional de Río Cuarto en la Copa Córdoba. Y aunque la competencia aparece como una oportunidad para disfrutar de un nuevo desafío, también puede convertirse en el escenario perfecto para intentar cambiar una realidad que hoy golpea fuerte.
El presente de Ateneo no es el mejor. El equipo dirigido por Maximiliano Foggia marcha último en el Torneo Clausura y todavía no conoce la victoria. Disputó siete encuentros, perdió cinco y empató los dos restantes. Un arranque que está muy lejos de las expectativas que había generado después de un Apertura en el que terminó octavo y, sobre todo, de lo que representa la historia reciente del club.
Los números también cuentan una parte de esta historia. Ateneo convirtió apenas tres goles en sus siete presentaciones, cifra que comparte con Renato Cesarini como la más baja del campeonato. Pero el dato que más preocupa aparece en la otra área: recibió 13 tantos y es, hasta el momento, el equipo más goleado del Clausura.
Por eso, la Copa Córdoba aparece casi como una bocanada de aire. No porque pueda borrar lo sucedido en el campeonato, sino porque le ofrece al “Tricolor” la posibilidad de reencontrarse con algo que hoy parece necesitar tanto como los resultados: la confianza.
Ateneo sabe lo que significa ganar y también sabe lo que significa ser protagonista. No hay que ir demasiado lejos para encontrarlo: fue campeón del Torneo Apertura 2025, logro que justamente le permitió acceder a esta Copa Córdoba. Aquel equipo que supo competir, sostenerse arriba y levantar un trofeo hoy atraviesa un momento completamente diferente.
Y ahí está quizás el atractivo de este cruce. Más allá de que enfrente estará Toro Club, un rival que también buscará quedarse con el boleto a la competencia provincial, Ateneo tendrá una batalla consigo mismo. Será una oportunidad para cortar la sequía, recuperar sensaciones y demostrar que todavía hay algo de aquel equipo que supo ser campeón.
En el fútbol, muchas veces un partido puede funcionar como un punto de quiebre. Una victoria no solucionará todos los problemas, pero puede cambiar el ánimo, devolver seguridad y abrir una puerta que parecía cerrada.
Este jueves, en Coronel Moldes, Ateneo irá por mucho más que una ventaja en la serie. Irá en busca de una señal. De esas que aparecen cuando un equipo necesita recordar quién fue para empezar a recuperar quién quiere volver a ser.
La Copa Córdoba, en ese sentido, llega en el momento justo. Para algunos será simplemente una semifinal regional. Para Ateneo Vecinos, puede ser el primer paso para volver a creer.
Foto: Caro Spada.

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